Esta boca es mía

ebem: pensamientos y desvaríos a orillas del Pisuerga

Campaña divina

Dios ha irrumpido en la campaña. Al final de la semana pasada nos encontramos de repente con una comparecencia del portavoz de la Conferencia Episcopal Española en la que daba sutiles pistas sobre lo que los obispos quieren que suceda el 9M. Fue toda una sorpresa el contenido del comunicado. Martínez Camino sostuvo, sin ni siquiera sonrojarse un poquitín, que “una sociedad libre y justa no puede tener a los terroristas como interlocutores políticos”. Todos sabemos de sobra lo que los obispos querían decir (pero no dijeron) con este comunicado. No hacía falta que lo hubieran hecho público, todos somos conscientes de que SU dios (que no Dios, ni mucho menos Cristo, evidentemente) es del Pp. Pero ya que sacaron a la luz el texto, yo me voy a dedicar a comentar incongruencias. Incongruencias que, por otra parte, se hubieran ahorrado si no fueran una panda de cobardes que no tienen los suficientes cojones como para hablar claramente y pedir el voto para Rajoy. Pero como les gusta andar con sobreentendidos y frases entre líneas, les pasa lo que les pasa.

Por ejemplo, cuando la pandilla de las sotanas sale a la palestra a decir que no hay que votar a los partidos que toleran el aborto, esta excluyendo también al Pp. Ya que conviene no olvidar que durante los ocho años de gobierno de Aznar, en este país el aborto seguía siendo legal… además de que Rajoy ha dicho que no piensa tocar la ley que lo permite. Con el divorcio, tres cuartos de lo mismo. El Partido Popular no sólo lo tolera, sino que lo usa y disfruta todo lo que puede (que se lo pregunten si no al polidivorciado Cascos, por ejemplo). Ahora sería conveniente que la Iglesia explicara cuál es la diferencia entre la defensa del divorcio y el aborto que hace el PSOE y la que hace el Pp. Porque yo no la encuentro, pero estoy seguro que tiene que haberla. Y como ellos sí que son capaces de distinguirlo, ya que las calles sólo se llenan para protestar contra estas dos cosas cuando gobierna el PSOE, jamás cuando lo hace el Pp, me gustaría que me abrieran los ojos a mí. Porque otra cosa no, pero las personas que van a estas manifestaciones, listas son un rato, que estudian en colegios del Opus, y ahí no puede entrar cualquiera, cuidado.

Mención aparte merece el tema del terrorismo, por supuesto. Hasta a mí me dejó perplejo el comentario, y eso que estoy más que acostumbrado a que los jerarcas religiosos se pasen por el forro de los huevos sus propios principios morales. El cristianismo es una doctrina que promueve fundamental y fervientemente la paz. El mensaje de Cristo (me refiero a lo que nos ha llegado como mensaje de Cristo hasta nuestros días, sea cierto o no, me es indiferente), ya lo he dicho más veces, es intachable. Nadie con dos dedos de frente puede ponerle ni una sola pega. La lástima es que sean los propios adalides de ese mensaje en la tierra los primeros que no lo cumplen.

Siguiendo la palabra de Cristo, la Iglesia católica debería ser la primera que, en cualquier circunstancia, abogara por el diálogo con los terroristas. Y en esta ocasión no voy a criticar a la Iglesia en general, porque en este tema tengo que reconocer que casi siempre han seguido el camino correcto. No sólo en España y con ETA (que también) sino en cualquier parte del mundo y con cualquier grupo terrorista. Rara es la ocasión en la que no hay algún religioso entre los interlocutores. Pero claro, se ve que en la Conferencia Episcopal han hecho suya la frase más utilizada por el Pp durante esta última legislatura: “es que esto no es lo mismo”. En todas las ocasiones en las que se ha señalado a alguien del Partido Popular que lo que estaban defendiendo era incoherente con lo que hicieron ellos en el pasado han soltado su coletilla, “es que esto no es lo mismo”. De nuevo me gustaría que alguna mente pensante me dijera exactamente en qué se diferencian las situaciones.

Tal fue el shock que produjeron las palabras de Martínez Camino condenando el diálogo con los terroristas (cuando todos recordábamos que en la anterior tregua uno de los interlocutores enviados por Aznar fue un Obispo, Monseñor Uriarte) que tuvo que salir al día siguiente a rectificar. En esta ocasión dijo que “se debe hablar con los terroristas si se puede, pero no utilizarlos como interlocutores políticos”. Acabáramos, o sea que Aznar no mandó interlocutores políticos para hablar con los etarras, mandó interlocutores gastronómicos que querían conocer la verdadera receta del bacalao al pil-pil. Ahí está la gran diferencia. Zapatero, el masón-rojo-cabrón-antiespañol de Zapatero, cruzó la línea que separa una charla amistosa entre enviados del gobierno y terroristas, de una interlocución política en toda regla. Y menos mal que sólo habló con ellos, que si llega a acercar presos o a liberar a asesinos irredentos (como sí hizo a Aznar, a pesar de que sólo fue a hablar del folklore típico de Euskadi) no quiero ni imaginarme lo que hubiera podido pasar.

Después de hacerse público el comunicado, sucedió lo de siempre. El gobierno y el resto de partidos democráticos (incluidos partidos abiertamente católicos como el PNV o CiU) salieron a decir que no se puede tolerar intromisión alguna en la vida pública por parte de los representantes de ninguna religión. Tras esto, el Pp declaró poco menos que Zapatero persigue a los curas y promueve la quema de iglesias y las violaciones de monjas. Y los señores obispos volvieron a aparecer en público en diversos actos para hacerse las víctimas y denunciar, otra vez, que el gobierno les persigue. Pobrecitos ellos.

Afortunadamente, hoy se ha podido oír a alguien del PSOE (Pepe Blanco concretamente) diciendo en alto que habrá que replantearse en la siguiente legislatura las relaciones Iglesia-Estado. Porque no se puede mirar por más tiempo para otro lado, es imprescindible avanzar ya hacia un verdadero estado laico. Sin complejos. Porque ellos mienten cuando intencionadamente confunden laicismo con persecución a la religión. Van de víctimas, y nada se aleja tanto de la verdad como que ellos estén perseguidos. El laicismo respeta las creencias de todo el mundo, y considera que ninguna moral está por encima de otra, ni puede imponerse al conjunto de la sociedad. El laicismo no pretende asesinar a los creyentes, ni prohibir las religiones, que es lo que a veces quieren dar a entender los que tanto lo critican. Eso, simplemente, es falso.

En cualquier caso, espero que Rouco, Cañizares y compañía cumplan con su palabra (para variar) y no se callen la boca, por lo menos hasta que lleguen las elecciones. Nada mejor que sus exageraciones para movilizar electorado de izquierdas hasta los cojones de sus gilipolleces. Sobre todo ahora que parece que Acebes y Zaplana han desaparecido del mapa. Aunque bueno, siempre nos quedará Pizarro.

#######

Me uno desde hoy a la iniciativa Razones para no votar al Pp, tenéis un enlace al blog que lo promueve en las columnas de la derecha.

Razón nº 1: tienen que aprender que España ya no es su cortijo privado y que cuando el pueblo soberano decide que ellos no van a gobernar, deben aceptarlo. Eso significa ser demócrata. No podemos permitirnos votar a alguien que no lo es.

Martes 5, Febrero 2008 - Publicado por elraul | Actualidad, Política, Religión | | 1 comentario

1 comentario »

  1. Si es que Dios siempre ha estado con los ricos. De hecho son ricos por eso.

    Comentario por El Creador | Martes 26, Febrero 2008

Deja un comentario