Esta boca es mía

ebem: pensamientos y desvaríos a orillas del Pisuerga

Cultura insostenible

González-Sinde le va a acabar costando a Zapatero mucho más de lo que él se imagina. Su último movimiento, querer colar en la Ley de Economía Sostenible cambios legislativos que permitan el cierre de páginas webs sin que medie decisión judicial alguna, la ha hecho cubrirse de gloria una vez más. Y ya van demasiadas. Así que, aunque sólo fuera por puro cálculo electoral, el Presidente está tardando en prescindir de ella. Y una vez hecho eso, lo siguiente debe ser poner al frente del Ministerio de Cultura a alguien con cabeza, dos dedos de frente, visión de futuro y, desde luego, que sepa distinguir de verdad lo que es bueno para la cultura y lo que es bueno para la llamada industria cultural, que son cosas diferentes.

Internet no acabará con la cultura, todo lo contrario, nunca ha existido una herramienta tan eficaz para ayudar a difundirla. El actual modelo de negocio cultural es inviable. Tarde o temprano Internet terminará con él, no se le pueden poner puertas al campo e intentarlo sólo sirve para retrasar el progreso, que es inevitable. Es irónico que sea precisamente en una propuesta de Ley que habla de sostenibilidad, donde aparezcan estos estúpidos intentos para apuntalar artificialmente un modo insostenible de hacer las cosas. Esperemos que en la tramitación parlamentaria, el PSOE recupere la cordura y eche para atrás esta metedura de pata.

Me sumo pues al manifiesto «En defensa de los derechos fundamentales en Internet» que está recorriendo hoy la blogosfera española y que incluyo a continuación.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

miércoles 2, diciembre 2009 Posted by | Actualidad, Cultura, Política, Sociedad | 3 comentarios

Insanidad pública

Este Sábado pasado, hablando con camvoya de lo divino y de lo humano, en un momento dado le dije que no podía permitirse que la Sanidad se convirtiera en un negocio porque cuando se atiende a los pacientes mirando criterios de productividad, las cosas no pueden acabar bien. Fui más allá. También le comenté que precisamente por eso, por el afán de Esperanza Aguirre por privatizar la Sanidad, era por lo que había muerto Dalilah, la primera víctima en España por gripe A. Con cara de sorpresa me preguntó: ¿me estás diciendo que si la hubieran atendido en otra comunidad no habría muerto? Creo que no dudé mucho en decir simplemente «sí». Y si hoy me hiciera alguien la misma pregunta, tardaría aún menos en contestar igual.

Porque hoy nos hemos enterado de que Rayan, el hijo de Dalilah, ha muerto por un «terrorífico error profesional». Al parecer le alimentaron por la vía intravenosa en lugar de por la sonda nasogástrica. Un error fatal, sin lugar a dudas, pero que no puede solucionarse simplemente con esa explicación. Evidentemente la enfermera que se equivocó, tendrá que pagar por ello. Pero también tienen que pagar aquellos que han permitido que la Sanidad pública madrileña haya llegado hasta este punto. Es hora de que en este país se empiecen a asumir responsabilidades políticas al más alto nivel.

La estrategia para desmantelar la Sanidad en Madrid ha sido descarada. Nunca se han molestado ni lo más mínimo en ocultar sus intenciones. El «caso Leganés» dio buena muestra de ello. Basándose en denuncias anónimas y, a sabiendas de que eran falsas, el entonces Consejero de Sanidad, Manuel Lamela, inició una campaña de acoso y derribo con el Doctor Montes como cabeza de turco, pero con el nada disimulado fin de deslegitimar la Sanidad como servicio público. Y, obviamente, de aquellos polvos, vienen estos lodos.

La obsesión privatizadora, el dogmatismo liberal (dogmatismo tal y como lo entienden ellos, por supuesto, inflexible para los demás y para ellos sólo cuando les interesa) y el empeño por cargarse los servicios públicos, está empezando a dar sus tristes frutos en Madrid. La Sanidad pública madrileña es basura, y no por culpa de sus profesionales, que quede bien claro. Repito que la enfermera que inyectó leche en las venas de Rayan cometió un error (todos lo hacemos) y debe pagar por ello. Pero cuando los errores se dan demasiado a menudo, hay que empezar a mirar más a fondo para saber qué los provoca.

Los responsables de que Madrid cuente con los peores servicios públicos de Salud de España se apellidan Lamela, Güemes y, por supuesto, Aguirre. No pueden salir airosos también de ésta. Ahora no hablamos de dossieres, espías, trajes, doble contabilidad, financiación ilegal, tráfico de influencias ni amiguismo. Ni siquiera compra de diputados. Hablamos de vidas. Su juego esta vez se está llevando vidas por delante. Creo que ya es hora de que despertemos y les paremos los pies por fin. Esta vez, deben rodar sus cabezas.

lunes 13, julio 2009 Posted by | Actualidad, Política, Sociedad | 2 comentarios

El sexo de los ángeles

A algunos ya nos estaba resultando sorprendente que, metidos como estamos en plena campaña electoral, no saliera a la palestra ningún representante de ese partido político frustrado que es la Iglesia Católica. Pero poco ha durado nuestra sorpresa porque, como no podía ser de otra manera, Los Sotanas una vez más han sido incapaces de mantener la boca cerrada y estos últimos días han aparecido en todos los medios declaraciones suyas relacionadas de uno u otro modo con la sexualidad. Declaraciones que son de agradecer, porque no todos los días tenemos la suerte de poder escucharlas de boca de expertos. Y todo el mundo sabe que, para tratar temas relacionados con sexo, nadie mejor para dar lecciones que personas que han hecho voto de castidad, donde va a parar.

El tema comenzó la semana pasada, cuando vio la luz un informe que denunciaba los abusos sexuales sistemáticos sufridos por miles de menores en colegios religiosos de Irlanda durante prácticamente todo el siglo pasado. El tema en realidad no es nuevo, no es la primera vez que se tiene noticia de casos como este, pero no por ello deja de ser igualmente despreciable. Tanto los hechos denunciados en sí, como el asqueroso silencio de los responsables eclesiásticos, cuyo método para solucionar este problema se limitaba a trasladar de centro a los violadores.

A raíz de esta noticia, Monseñor Antonio Cañizares (Arzobispo de Toledo y Primado de España «en funciones», además de nuevo Prefecto de la Sagrada Congregación para el culto divino y la disciplina de los Sacramentos) hizo su particular interpretación de los hechos. Según él, las violaciones están mal, sí, pero tampoco es como para exagerar, porque el aborto es peor que los abusos sexuales a menores. Este ser ya nos iluminó anteriormente con perlas como «España, si deja de ser católica, deja de ser España», nos invitó a rezar por la unidad de la patria y nos sorprendió a todos cuando descubrimos que era experto en derecho constitucional al afirmar que Educación para la ciudadanía violaba la Carta Magna. Pero sin duda muchos no le recordarán por nada de esto, sino por su impagable desfile vestido de reinona con una cola de cinco metros de largo.

Las palabras de Monse Cañizares ya son graves de por sí, pero más grave es aún que haya quien las justifique y las defienda, como es el caso de ese otro ser que es Mayor Oreja, a la postre cabeza de lista por el Pp a las elecciones al Parlamento Europeo del próximo día 7 de Junio.

Pero el espectáculo esperpéntico no termina con las palabras de Caperucito rojo, porque al día siguiente Alfa y Omega (publicación del Arzobispado de Madrid) veía la luz con un editorial afirmando que no tiene sentido mantener la violación como delito en el Código Penal. La teoría del luces que escribió el texto (el redactor jefe de la revista, un tal Ricardo Benjumea de la Vega) es que como se ha banalizado tanto el sexo, se ha separado del matrimonio y de la procreación y ya no es más que un entretenimiento, no tiene sentido que se castiguen con tanta dureza las violaciones.

Para mí, el responsable de este editorial debería ser perseguido por la justicia, porque no se puede permitir que alguien haga apología de un delito y se vaya de rositas como si no hubiera pasado nada. Lo que no deja de ser curioso es la manera en que cierra el texto, diciendo que: «la inmensa mayoría de los españoles consideraría una aberración que se sacara la violación del Código Penal, aunque, a sólo 100 metros, uno tuviera una farmacia donde comprar, sin receta, la pastilla que convierte las relaciones sexuales en simples actos para el gozo y el disfrute». Es decir, la misma monserga de siempre. A la Iglesia le sigue jodiendo que la gente pueda gozar y disfrutar de la vida, siguen empeñados en que nuestro paso por este mundo tiene que ser un eterno valle de lágrimas.

Lo que sí deberían tener es más cuidado al hacer sus declaraciones. Porque cuando en poco tiempo se escucha que la Iglesia justifica de alguna manera los abusos a menores, que cree que la violación debería sacarse fuera del Código Penal y que se opone totalmente al aborto las conclusiones que uno puede sacar son fáciles: en realidad se oponen al aborto simplemente para tener más niños de los que poder abusar en sus colegios y sacristías. Lo de dejar de considerar la violación como delito es puro pragmatismo, todos sabemos que es un engorro eso de tener que ir a la cárcel, cuando además muchas veces son los propios niños los que lo van pidiendo a gritos.

Para ir terminando voy a permitirme darles un consejo. Parecido a lo que les ha dicho Cayo Lara, pero más a mi manera. Señores sacerdotes… ¡FOLLAD! Follad, pero no con niños. Abandonad la absurdez del celibato y follad como conejos con quien se deje (importante no olvidar este último detalle). Follad entre vosotros, follad con vuestras fieles, follad con las monjas, follad con quien queráis. Pero, por favor, follad. Follad y dejad de darnos de una vez a los demás por el culo.

domingo 31, mayo 2009 Posted by | Religión, Sociedad | Deja un comentario

La Primavera…

… su puta madre. La Primavera, su puta madre. Ya está aquí otra vez, un año más, esta maravillosa estación que, como bien dice el refrán, nos altera la sangre. La sangre, y lo que no es la sangre: ojos rojos, picores, mocos, estornudos, ataques de asma. ¿A alguno más le suena de algo todo esto? Pues bienvenidos al club de damnificados por esta bucólica y romántica época del año. Este año, además, ha venido acompañada de unos cambios de temperatura de alrededor de veinte grados en 24 horas. Por si alguno se libraba de los mocos y estornudos por culpa de la alergia, para que pudiera disfrutarlos gracias a un trancazo del quince.

Pero bueno, rencores personales al margen, también hay que reconocer que la Primavera también tiene sus cosas buenas. Volvemos a ver el sol y normalmente el clima favorece que apetezca más salir a la calle. Y, claro, hay gente que ya tenía mono de calle después de todo el Invierno encerrada en casa. Así que, sin dudarlo, han aprovechado la primera oportunidad que han visto para poder practicar de nuevo su deporte favorito: manifestarse.

Ya echaba yo también de menos a esas hordas de familias numerosas gritando por las calles que, de nuevo, el gobierno socialista de Zapatero estaba poniéndolas en peligro. En esta ocasión le ha tocado el turno al aborto, pero todos sabemos que eso es simplemente una excusa. Lo que les pasaba es lo que he dicho yo antes, en la anterior legislatura se engancharon a esto de «hacer la calle» y ahora no pueden dejarlo tan fácilmente, porque, aunque traten de ocultarlo, a viciosos no les gana nadie.

La veda la abrió la Conferencia Episcopal con la presentación de una campaña que seguro habéis visto en numerosos puntos de vuestra ciudad. Porque, a pesar de considerarse una organización perseguida, la verdad es que la Iglesia no ha tenido demasiados problemas para encontrar (muchos) espacios publicitarios donde difundir su mensaje. Como se nota que Dios está de su parte. Alguien no hace semejante derroche de medios en plena época de crisis si no sabe que tiene un respaldo importante. Y el respaldo de Dios, es mucho respaldo, por supuesto.

Lo que ya les podía haber dicho su dios son dos cosas. La primera, que eso de la foto no es un lince ibérico. Y la segunda, que la ley del aborto nada tiene que ver con niños de casi un año que ya gatean.

Pero volvemos al tema de siempre, sus verdaderas intenciones. A esta gente, la vida de los demás se la trae al pairo. Esta gente abortaba, aborta y abortará con o sin ley que lo despenalice. Todos estos grupos mal llamados pro-vida, se preocupan más de un feto que de un niño como el de la foto de su campaña. Se oponen a que las mujeres puedan abortar (menos cuando las que abortan son sus hijas o amantes y lo hacen en Londres sin que nadie lo sepa, claro), pero les trae sin cuidado lo que pueda pasarle tanto a la madre como al bebé una vez que éste ya ha nacido. Dios proveerá, deben pensar.

Yo no creo que el aborto sea algo positivo. Ni que a las mujeres las haga una ilusión bárbara tener que hacerlo, más bien todo lo contrario. No debe ser fácil para ninguna mujer tener que tomar esa decisión. Pero creo firmemente que tienen derecho a hacerlo y, en ese caso de decidir abortar, hay que asegurarlas unas mínimas condiciones higiénicas y de seguridad. Porque el aborto ha existido siempre. La cosa está en cerrar los ojos y dejar que se sigan produciendo a escondidas y en condiciones infrahumanas, poniendo en peligro la vida de la madre, o legislar para que, llegado el caso, los abortos se realicen de la manera menos peligrosa posible. Yo, mi elección, la tengo clara.

Pero no hay que quedarse sólo en esto, en asegurar unas condiciones sanitarias adecuadas a las mujeres que decidan abortar. Hay que ir un paso más allá. Y ese paso más, como casi siempre, se llama educación. Una educación sexual abierta, sin complejos ni tabúes de ningún tipo es imprescindible para evitar en la medida de lo posible tener que llegar a tomar una decisión tan difícil como es la de abortar. La reforma que prepara el Gobierno de la Ley del Aborto también contempla este punto, repito, imprescindible y capital. El sexo responsable evitaría muchos más abortos de lo que nadie se imagina. Y los prejuicios religiosos no ayudan en nada a andar por ese camino del sexo responsable (las despreciables declaraciones del Papa en África sobre los preservativos son un ejemplo de ello).

En definitiva, que ladren lo que ladren hoy en sus manifestaciones estos incoherentes, no debemos hacerles caso. Y les llamo incoherentes por dos motivos. El primero, porque el aborto se practica legalmente en España desde hace veinte años, ocho de ellos con Aznar en La Moncloa (se ve que entonces abortar no tenía nada que ver con la vida, porque nadie se manifestó en su contra). Y el segundo motivo es que, estoy seguro que la práctica totalidad de la gente que hoy ha salido a manifestarse en contra del aborto, no dudarían un segundo en volver a ponerse detrás de una pancarta para pedir la reinstauración de la pena de muerte en España. Porque la vida es la vida, pero siempre ha habido clases, no nos confundamos.

 

P.D.: No quiero dejar de daros las gracias por haber hecho caso a mi llamamiento sobre recomendaciones de libros que os hacía en el último post. Han sido incontables los títulos de posibles lecturas que he recibido. Incontables porque han sido… CERO, cabrones :-P. Madre mía, para una cosa que os pido y no me hacéis ningún caso. Ahora como castigo no os diré nada sobre ese anuncio que prometía también la última vez que me dejé caer por aquí. Castigo de mierda, por otra parte, porque ya sabéis todos o casi todos de qué se trata, pero bueno, de momento sigo sin escribirlo en el blog hasta que se me pase el enfado por vuestra falta de colaboración :-P.

domingo 29, marzo 2009 Posted by | Actualidad, Política, Religión, Sociedad | Deja un comentario

No seas tonta

Me gustaría mucho que este fuera el último 25 de Noviembre que tengo que escribir sobre el mismo tema, eso significaría que por fin viviríamos en un mundo sin despojos humanos que se dedican a ocultar sus complejos tras las hostias que les sacuden a sus mujeres. Pero desgraciadamente, ese mundo ideal todavía está muy lejos. Este año 2008 tampoco ha sido bueno en ese aspecto, en lo que va de año ya han sido asesinadas más de sesenta mujeres a manos de estos valientes. El día ya casi ha terminado (no he tenido tiempo para escribir antes) pero eso es lo de menos. Esta fecha es simbólica y todavía no está de más recordarla, pero es importante que no nos olvidemos de este problema el resto del año.

A todos, hombres y mujeres, nos atañe este problema. Y todos juntos, conseguiremos  hacerlo desaparecer tarde o temprano. Pero repito la idea del año pasado: aunque contéis con el apoyo de toda la sociedad, sois las mujeres las primeras que tenéis que daros cuenta de que alguien que te pega no merece ni un segundo de tu tiempo, ni una gota de tu amor. Vuestro debe ser ese primer paso imprescindible para seguir andando el camino entre todos. Así que, por favor, no seas tonta ;-).

martes 25, noviembre 2008 Posted by | Sociedad | Deja un comentario

FiloSofía real

Hoy, la todavía reina de España por la gracia del Caudillo, cumple setenta años. Y la mejor forma de celebrarlo que se le ha ocurrido es pasarse por el arco del triunfo la neutralidad política de la Corona, como me imagino que ya habréis leído estos últimos días. En realidad tampoco es algo del todo inédito. En una biografía anterior, publicada por la misma autora que la de la última polémica, ya soltaba perlas cuando menos difíciles de digerir. La diferencia con la España de hace trece años es que ahora, para muchos de nosotros, la monarquía no es un tótem intocable. No nos tragamos la gilipollez una y mil veces repetida de que la estabilidad del país pasa inexorablemente por la monarquía parlamentaria. Y por eso no, hoy, no nos callamos.

Las palabras de la reina, como no podían ser de otra manera, me parecen lamentables. La familia real tiene derechos y deberes marcados en la Constitución. Para mí los últimos brillan por su escasez, así que, ya que son pocos, por los menos que los cumplan. Y entre esos pocos deberes está el de quedarse al margen de los debates políticos, mantener una escrupulosa neutralidad. La famosa máxima de que «el rey reina, pero no gobierna». Es el precio que tienen que pagar por vivir como reyes (nunca mejor dicho), por mantener unos privilegios anacrónicos y totalmente incomprensibles en la sociedad del siglo XXI. Si no les gusta, lo tienen fácil: hacer las maletas, irse de su Palacio, y empezar a vivir como el resto de españoles… republicanos todos.

Y que conste que a mí no me molesta que alguien de la familia real haga declaraciones políticas. Es más, sería partidario de que pudieran hacerlas y las hicieran más a menudo. Pero no es una cuestión de molestias o no, es que simplemente, hoy por hoy, no tienen ese derecho. Eso sí, ya que la reina ha hablado, que nadie espere que los demás nos quedemos callados como si nada hubiera ocurrido. Si hay algo que me molesta es que la gente no acarree con las consecuencias de sus actos. Vale que el rey es irresponsable, y que conste que esto también lo dice la Constitución en el Artículo 64.2: “De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden”. Pero una cosa es que no se les pueda hacer responder ante la ley, y otra que no se les pueda hacer responder ante nosotros, sus leales súbditos.

Tenemos derecho a pedir explicaciones sobre las opiniones de la reina. No nos sirve que saquen un comunicado desde la Casa Real diciendo que las afirmaciones que se atribuyen a la reina fueran hechas en un contexto privado y que no reflejan con exactitud sus opiniones. En primer lugar, no nos sirve porque no hay nadie que se lo pueda creer. ¿Conversaciones en el ámbito privado? Joder, pues si que es grande el ámbito privado de esta mujer si incluye en él conversaciones (en plural) mantenidas con una periodista y que están destinadas a escribir un libro. En segundo lugar, porque la Casa Real tuvo oportunidad de revisar el libro antes de que viera la luz, por lo que todo lo que en él aparece tiene su beneplácito explícito. No vale ahora escandalizarse ni parecer sorprendido. Y en tercer lugar, porque eso de que «no reflejan con exactitud» las opiniones de la reina me resulta un poco vago. Ya que han salido a la luz, queremos saber, exactamente, cuáles son entonces las opiniones de la reina sobre estos temas.

Que quede claro que yo me creo lo que dice el libro, no dudo que la reina piense así, no me sorprende lo más mínimo (como parece que les ha ocurrido a muchos). Lo que sí me ha sorprendido, sin embargo, ha sido la reacción de los partidos políticos. No su primera actitud, la de intentar pasar de puntillas sobre el tema, que también me la esperaba. Sino lo que vino después, sobre todo tras las declaraciones de Esteban González Pons. Y es que parece que estamos en el mundo al revés. El portavoz del Pp, en vez de aprovecharse de unas declaraciones que encajan perfectamente con la postura mantenida por su partido durante la última legislatura, dice que la familia real tiene que mantener la neutralidad política. Y ante estas declaraciones, las más sensatas que recuerdo haber escuchado a nadie del Pp en mucho tiempo… ¡¡¡el PSOE pide a Rajoy que le desautorice por criticar a la reina!!!

Mal vamos por ese camino. La reina ha soltado por la boca opiniones que llevamos tachando de rancias y retrógradas toda la legislatura. Si eran malas cuando las pronunciaba Rajoy, tienen que ser malas ahora. Reírle las gracias a la reina, sólo porque es la reina, no es algo que me llene de orgullo y satisfacción, más bien de todo lo contrario. No me gustan los cortesanos. No espero que Zapatero se envuelva en la tricolor y declare la República de un día para otro y porque sí. Pero no entiendo tanta tontería con querer seguir manteniendo el tabú sobre la Monarquía. Y menos cuando desde el Pp sale una declaración razonable por primera vez en años.

El PSOE se ha equivocado, y mucho, en este tema. No puede defender que la reina critique decisiones del Parlamento ni que insinúe que el creacionismo debe enseñarse en las escuelas. Si estamos orgullosos de lo conseguido durante la anterior legislatura (que lo estamos), pues que se note. No podemos renunciar a nuestros principios. Y menos por defender a la personificación de la desigualdad social y último reducto del franquismo. No compensa.

domingo 2, noviembre 2008 Posted by | Actualidad, Política, Sociedad | 1 comentario

La fiesta irracional

Algo está cambiando para bien en España cuando un periódico de tirada nacional se atreve a salir a la calle con esta portada:

El valiente, una vez más, ha sido Público, dirigido por Nacho Escolar. En realidad la sorpresa no ha sido tanta, muchos esperábamos algo así, el diario ya había dado algún aviso. Pero no por esperado deja de ser menos importante. Es otra muestra de que cada vez somos más los que nos oponemos a este tipo de exhibiciones que, amparadas en la costumbre, no son más que festivales crueles y violentos destinados a satisfacer el sadismo y la avidez de sangre de los espectadores. Porque eso es lo que son las corridas y demás espectáculos que tienen como protagonista (involuntario, importante no olvidar este matiz) al toro: orgías de violencia, sangre y muerte.

Yo ahora podría empezar a escribir argumentos para desmontar una a una las razones que esgrimen los defensores de la tortura animal, esta edificante práctica tan extendida por muchos de nuestros pueblos. Pero he pensado que mejor paso, porque tampoco va a servir para mucho. Algo me dice que es imposible hacer entrar en razón a alguien que sostiene, con alegría y sin ruborizarse ni un poquito, que los toros de lidia han nacido para morir en la plaza, que no sólo no sufren sino que, además, casi podría decirse que lo disfrutan o que son bravos guerreros para los que morir luchando es un honor y un privilegio. Si el resultado no fuera el que es, un animal muerto tras una tortura y agonía programadas, sería gracioso el imaginar que un pacífico animal herbívoro, como es el toro, pudiera compartir esa imagen de la virilidad y la bravura tan propia del machismo más rancio, retrógrado, anticuado y… humano, por supuesto.

Aunque sin duda, lo mejor de todo es cuando se escudan en la defensa de las tradiciones para defender el mantenimiento de este tipo de espectáculos macabros. Desde luego, qué bonitas son las tradiciones y qué pena que se hayan perdido algunas tan entrañables como la quema de mujeres (algunos la llamaban quema de brujas), la explotación infantil, la esclavitud o el vasallaje. Todas ellas también muy arraigadas en diferentes momentos de la historia y, al igual que la tortura de los toros, muy defendidas por muchos. Afortunadamente la razón y la cultura fueron capaces de abrirse camino en esos casos. Pero la cultura de verdad. Porque, por mucho que se empeñen algunos, que la sangre de un animal agonizante tiña de rojo el albero, no es cultura; el ver a un toro con los cuernos ardiendo, no es cultura; perseguir a un toro en campo abierto lanceándole hasta matarle, no es cultura… y así, desgraciadamente, podría seguir un buen rato.

Como decía al principio, es evidente que algo está cambiando en España con respecto a este tema, pero todavía queda mucho por hacer y mucho camino por andar. Es absolutamente incomprensible que las leyes que protegen a los animales del maltrato excluyan sistemáticamente a los toros (¿qué son los toros si no? ¿Árboles frutales?). Es indignante que se financien con dinero público festejos que repugnan a buena parte de la sociedad, espectáculos que degradan no sólo a los animales que los sufren, sino a las personas que los ven. A mí nadie me paga mis vicios, así que yo no tengo por qué financiar las perversiones sádicas de nadie. Es necesario, por tanto, un paso al frente valiente por parte de los políticos. En el pasado ya se acabó con otras manifestaciones de violencia gratuita contra loa animales, las corridas no pueden ser una excepción, los toros no se lo merecen.

Por cierto, para terminar quiero dejar bien clara una cosa. Yo no soy antitaurino. Yo no tengo nada en contra de los toros. Yo no soy el que los mata ni el que disfruta con su sufrimiento. No, los antitaurinos son los otros.

lunes 21, julio 2008 Posted by | Sociedad | 4 comentarios